MARÍA ELENA BALÁN SAÍNZ
Cuba, como otros países hispanohablantes celebran hoy el Día Mundial del Idioma, mientras la UNESCO hace un llamado ante la desaparición de 219 lenguas desde 1950 en el mundo.
Legado de los conquistadores españoles, el idioma que hablamos también sufre fisuras, debido a la chabacanería con que algunos individuos se comunican con otros, en lo que se ha convertido en jerga callejera.
Debe ser responsabilidad de todos cuidar la lengua que nos legó Miguel de Cervantes y Saavedra, autor de Don Quijote de la Mancha, en cuyo honor este 23 de abril celebramos el Día del Idioma, instituido en 1995.
En la tercera edición del Atlas de la UNESCO aparece que de seis mil idiomas hablados en el orbe, 538 están en situación crítica, 502 seriamente en peligro, 632 en peligro y 607 en situación vulnerable.
Entre las lenguas desaparecidas más recientemente figuran la manés de la isla británica de Man, que se extinguió en 1974, la aasax de Tanzania en 1976, la ubyh de Turquía en 1992, y la ayak de Alaska en 2008.
No obstante, resulta alentador conocer que en las naciones suramericanas se están recuperando algunas lenguas autóctonas como el aymará, el quechua y el guaraní.
Los cubanos han estado presentes en esas regiones llevando la alfabetización mediante el programa Yo, sí puedo, bajo el respeto a los dilectos propios de muchos sitios donde hay una gran población indígena.
También extienden la enseñanza del español a otros lugares y ya suman millones de personas, que antes eran iletradas y por el apoyo de Cuba, de conjunto con gobiernos del área latinoamericana, el analfabetismo se ha erradicado en un gran porcentaje.
El 23 de abril se escogió como Día Mundial del idioma, en conmemoración del fallecimiento en 1616 no solo de Cervantes, sino de dos grandes escritores universales, el inglés William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. (AIN)
fuente:http://granma.co.cu